Uclés

Breve Historia de la Villa de Uclés

Poblada desde tiempos prerromanos, tuvo gran importancia en tiempo de los árabes formando parte de la cora de Santaver de la que fue una de sus ciudades más importantes. Llegó a tener castillo, mezquita y termas. Su verdadera importancia la adquirió durante la Reconquista al ser la sede de la Orden de Santiago.

En 1108 se produjo la batalla de Uclés o de los Siete Condes (en la cual murieron 3.000 cristianos), y que supuso la derrota del ejército cristiano por las tropas almorávides de Tamim ben Yusuf. En ella murió Sancho Alfónsez, único hijo varón de Alfonso VI de Castilla.

En 1157 pasa de nuevo a manos cristianas, al cambiarla Alfonso VII por Alicum con Muhammad ibn Mardanis, más conocido para los cristianos como el rey Lobo de Murcia.

El 12 de diciembre de 1163, Alfonso VIII, tutorado por Fernando II de León, la dona a la Orden de San Juan (Orden de Malta).

En 1174 (9 de enero en Arévalo), Alfonso VIII cedió la ciudad a la Orden de Santiago, siendo desde entonces la casa principal de la Orden, Caput Ordinis. Paralelo a esta cesión el convento de Uclés fue un lugar de formación para los hijos de los nobles.

En 1474 se nombró en Uclés como maestre de la Orden de Santiago a don Rodrigo Manrique.

En 1479 Jorge Manrique, caballero de la Orden de Santiago, Trece y Comendador de Motizón (intervino en varias batallas durante las guerras civiles de Castilla) fue herido mortalmente en las proximidades del Castillo de Garcimuñoz (24-4-1479), murió en Santa María del Campo y recibió sepultura en la antigua iglesia del convento de Uclés junto a su padre.

En 1528 se inician las obras del actual monasterio. En 1548 ya está construido el actual refectorio sobre las ruinas del antiguo cenobio. En 1567 Felipe II ordena que se derribe parte de la antigua fortaleza, y que se pasen las armas a la torre Albarrana, para proseguir las obras de la iglesia que se termina en 1602.

En 1809 (13 de enero) tuvo lugar una batalla en Uclés entre las tropas napoleónicas y españolas durante la guerra de Independencia. Los franceses, después de ganar la batalla, cometieron toda clase de tropelías en el pueblo y en el monasterio. Las casas y el monasterio fueron saqueados. Los monjes, cargados con angarillas y albardas, sufrieron mofa, los hombres degollados en la carnicería y unas 300 mujeres, primero violadas y, luego, sus clamores fueron acallados quemándolas vivas en la Iglesia del pueblo.

Durante la Guerra Civil Española, Ucés fue un enclave en la geografia española, ya que estaba en el camino de la retirada del Gobierno de la Segunda Republica, por lo que el actual Monasterio sufrió grandes asaltos, y atracos, destruyendo asi gran parte de su riqueza artistica. Las campanas de bronce fueron las que mas sufrieron, ya que se usaron para fundirlas y crear con ellas municion para la batalla. Una vez conquistado Uclés por el bando franquista, el Monasterio se convirtió en carcel y hospital, albergando un sin fin de presos politicos y heridos en las batallas cercanas. Cabe destacar que durante todo el periodo de guerra, se llevaron a cabo varias ejecuciones a civiles y militantes falangistas y republicanos. Una vez finalizada la guerra, el Monasterio paso a manos de la diocesis de Cuenca, la cual lo transformo para poder utilizarlo como recinto educativo, en la cual se enseñaba Teologia hasta la actualidad que ya ha cesado su actividad educativa.

Patrimonio

En la Villa de Uclés caben destacar varios lugares emblematicos, como no su gran Monasterio, conocido como El Escorial de la Mancha, situado en lo alto de un cerro para poder tener una gran vigilancia a su alrededor.

El Monasterio como tal se comenzo a construir en 1529 durante el reinado de Carlos I, pero la base principal, el Castillo, se empezo a construir a finales del siglo IX por al-Fath ben Musa ben Zennun y fue una importante e inexpugnable fortaleza musulmana. En 1157 el Castillo paso a manos cristianas, donado por el rey Alfonso VIII a la Orden de San Juan y mas tarde a la Orden de Santiago. Durante el 1528, fue destruida una parte del castillo, para construir el actual Monasterio. A día de hoy aun quedan restos de la construcción primitiva en los cimientos del Monastario, además de las tres torres de vigilancia y la muralla que rodeaba al pueblo, las torres que quedan en pie son la Torre del Pontido, Torre del Palomar y la Torre Albarrana. En los alrededores del castillo, quedan en pie tres enclaves importates, que son El Molino de Viento, Santa Quiteria y El Telégrafo ( llamados asi actualmente) desde los cuales servian para la vigilancia durante las épocas de guerras.

Dentro del termino municipal de Uclés tambien quedan restos arqueologicos importantes, entre ellos se encuentra la Fuente de los Cinco Caños, construida por el rey Alfonso XIII para abastecer tanto al pueblo como a la ganaderia de agua.

También cabe destacar dentro del municipio, la Puerta del Agua, esta puerta era la puerta principal de entrada al recinto Fortificado del castillo, en el frontal se puede apreciar el escudo de armas de la Villa de Uclés.

En las calles del pueblo se encuentran un sin fin de escudos de armas, cada cual representando a la familia que en esa morada habitaba.

Fuera de la villa, pero dentro del termino de Uclés, existe un manantial de agua llamado Fuente Redonda, descubierto por los Romanos, que lo utilizaban para venerar al dio Airon. Cerca de Fuente Redonde se encontraba una necropolis romana en la cual aparecieron unas urnas cinerarias de la Edad del Hierro y de época romana tardía.